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jueves, junio 21, 2007

Me rompo y me recompongo...¡¡¡


Cada mañana me despierto fragmentada; los esquemas hechos trizas y los restos de mi vida navegando a la deriva en un océano de sábanas, pongo los pies en el suelo y me encamino hacia el baño. Frente a un espejo empañado por el vaho del estupor, en lugar del rostro, me lavo la extrañeza y me arranco el desconsuelo hecho legañas. Luego, bajo el chorro de la ducha, me escaldo la existencia en agua hirviendo y exfolio mi presente de experiencias muertas.

Después de secarme a conciencia, entro a la cocina en albornoz y me preparo un aromático café: En vez de maquillarme el muñón de la entereza, me disfrazo de mujer de aplomo y salgo a la calle dispuesta a sortear contrariedades.

Conforme va pasando el día, me empleo en desatar los mismos pañuelos de angustia que poco antes me entretuve en anudar con lazos de ilusiones. A la caída de una noche más, me vuelvo a hacer mil añicos al abrigo de una cama laberíntica, luchando contra el insomnio y tanta perra incertidumbre.

Me rompo y me recompongo.

Mientras eso siga sucediendo, en la muralla de mi piel no debería haber resquicios para el desasosiego.
Ya falta menos para el fin de semana... Besuchos*

miércoles, abril 11, 2007

Nuestro Primer Encuentro


Un ser muy querido me habló, de la existencia de un sitio desde donde las palabras pronunciadas no son sólo eco y no regresan a su dueño como un boomerang ingrato. Siendo sincera, me fascinó la idea. ¿Sería en realidad eso posible? ¿Por muy bajito que hablase, mi voz se escucharía siempre?

Hoy, me armo de valor aunque enferma de desconcierto, al fin he reunido la fuerza necesaria para escalar hasta esta cima para hacerles saber que yo también estoy aquí, que acabo de llegar, que existo.

Espero que, con el tiempo, mi vértigo lo atenúe la certeza de que a partir de este instante seguiré entonando llantos por todas las causas posibles, excepto por la de saberme víctima de la indiferencia.
Con la certeza de que encontraré un refugio a mis más bajas "perversiones" y con la esperanza de que las suyas también.
Bsuchos*